LA VEGA.— Residentes de la comunidad El Quemado protestaron este lunes frente al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) para exigir la construcción de sus calles, denunciando años de promesas incumplidas y una exclusión sistemática de la agenda de inversión pública en infraestructura básica.
La manifestación, integrada mayormente por adultos mayores, dejó un mensaje claro, ya que la falta de calles no es solo un problema de movilidad, sino un factor directo de deterioro del valor inmobiliario, la calidad de vida y la seguridad de las viviendas. Polvo en temporada seca y lodo en tiempos de lluvia, daños constantes a vehículos y accidentes frecuentes forman parte de la cotidianidad de esta comunidad vegana.
Promesas incumplidas por supuesta falta de recursos
Los residentes advirtieron que mantendrán protestas mensuales y acciones permanentes hasta ser escuchados por el presidente Luis Abinader y el ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, al tiempo que afirmaron que en La Vega “no existen autoridades que atiendan sus reclamos”.
La comunidad rechazó el argumento de la falta de presupuesto y recordó que el Estado dominicano cuenta con múltiples mecanismos de financiamiento, incluidos préstamos de organismos multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), destinados precisamente a obras de infraestructura y desarrollo urbano.
Afectación urbanística
“Si hay recursos para grandes proyectos, también debe haberlos para El Quemado; nuestra calle es nuestro metro”, expresaron, en una comparación que resume una verdad incómoda, para muchas comunidades una calle asfaltada representa el acceso mínimo a la dignidad urbana.
Para el sector inmobiliario, la situación de El Quemado evidencia una realidad estructural, puesto que sin infraestructura vial no hay desarrollo urbano sostenible. Las calles no solo conectan comunidades, también sostienen el valor del suelo, protegen la inversión habitacional y determinan la inclusión de los barrios en el crecimiento económico de las ciudades.


