La arquitecta presentó una propuesta tecnológica que integra datos, diseño y comportamiento humano para mejorar la planificación urbana.
SANTO DOMINGO. La arquitecta Monique Céspedes presentó una propuesta tecnológica que busca transformar el desarrollo inmobiliario, con el objetivo de mejorar la planificación urbana y responder a las verdaderas necesidades de quienes habitan las ciudades.
Céspedes explicó cómo herramientas como la simulación, el análisis de patrones y la personalización permiten anticipar problemas urbanos como el tráfico, la contaminación y el uso ineficiente del suelo.
A través de una anécdota personal, relató cómo los sensores de un vehículo detectaron riesgos al volante, activando medidas preventivas. El caso ilustró cómo la tecnología puede proteger incluso sin que sepamos que hay un problema.
También trató la evolución de los estudios de mercado, que ahora identifican “tribus” con estilos de vida compartidos. Mencionó grupos como los Lovebird Tourists y los foodies, que buscan experiencias únicas.
Según Céspedes, los consumidores actuales valoran la pluralidad: no solo rentabilidad, sino también diversidad de usos, diseño innovador y conexión emocional con los espacios que habitan. Esto redefine el valor inmobiliario.
Diseño urbano centrado en las personas
Durante el mismo encuentro, Céspedes destacó que diseñar para las personas es clave en el urbanismo inteligente. La interacción humana genera datos que ayudan a mejorar la calidad de vida en las ciudades.
También mencionó que factores como la accesibilidad, la oferta gastronómica y la inversión pública influyen directamente en la plusvalía de una zona.
Su enfoque propone que más allá de la infraestructura, el diseño debe responder a las dinámicas humanas y emocionales de quienes habitan los espacios.
Estas declaraciones fueron ofrecidas durante la 9na Mesa Nacional de la Asociación Dominicana de Constructores y Promotores de Viviendas (ACOPROVI), celebrada el pasado 14 de octubre en Santo Domingo.


