Últimas noticias
Skip to main content

El minimalismo cálido es la tendencia decorativa más perseguida por una simple y sencilla razón: tiene un poder único para transmitir verdadera relajación y conectarnos con lo natural. El ascenso de esta nueva faceta del menos es más en el interiorismo tiene mucho sentido en tiempos en los que las agendas de vértigo y la hiperdigitalidad llaman más que nunca a tener espacios realmente acogedores, libres de ruido visual y que permitan la verdadera desconexión.

En este nuevo episodio del minimalismo todo lo anterior se logra a base de la creación de espacios con lo verdaderamente indispensable, piezas de mobiliario que mejore la funcionalidad de los espacios, paletas de tonos neutros y la presencia de elementos que evoquen lo natural. Pero además, usar las filosofías de diseño que celebran el verdadero confort y la naturaleza como brújula orientadora marca la diferencia de esta tendencia. Corre a tu rincón más acogedor y, antes de la desconexión, prepárate para conocerla a detalle.

El minimalismo cálido prioriza los elementos naturales y mobiliario en maderas resistentes. Christopher Stark.

La nueva faceta del minimalismo: serenidad total

El menos es más rige el lenguaje del minimalismo, pero aún bajo esa exigencia hay lugar para la evolución. Y precisamente de eso va el minimalismo cálido: reivindicar cualquier espacio, en especial el hogar, como un recinto supremo del descanso, equilibrado, relajado, pero sobre todo cálido. Bajo esta tendencia, aquel minimalismo frío y lejano se despide y en su lugar las texturas, los colores suaves y neutros, la presencia de una que otra planta y la luz natural, se hacen presentes para hacer cualquier rincón acogedor.

“Nos invita a tomarnos un descanso y alejarnos de nuestro ajetreado ritmo diario”, ha señalado la interiorista Sasha Thynd. También los espacios renovados o concebidos bajo la óptica del minimalismo implican un diseño que invite a disfrutarlos. Por eso se apuesta por mobiliario de maderas resistentes; paletas de colores donde haya espacio para tonos que transmitan jovialidad y una particular exigencia: mantener cada espacio organizado y sencillo. Además de los efectos sobre la salud mental de la organización, no hay que olvidar que ante todo, se trata de una nueva cara de un estilo que apuesta por lo esencial.

El minimalismo cálido también se abre a la presencial de obras de arte que salpiquen de color y se conjuguen con las plantas. KatarzynaBialasiewicz / Getty images.

Influencia de las filosofías nórdicas y niponas

Otra de las grandes características del minimalismo cálido es que toma prestado algunos elementos del diseño y filosofías nórdicas y japonesas. De los primeros, ha retomado el Hygge, la peculiar filosofía que persigue la felicidad centrándose en disfrutar los pequeños detalles. De los segundo, recupera los principios del wabi-sabi, la peculiar forma de apreciar la belleza de la huella de la naturaleza. Solo así se entiende que en la nueva era del minimalismo predominen los materiales naturales como madera, ratán, mimbre o algodones, especialmente si en ellos hay esa imperfección celebrada por los nipones.

Y si el diablo está en los detalles, en el minimalismo cálido estos llegan en la apertura para agregar uno que otro toque juguetón o sorpresivo como la presencia de algunos libros que decoren una mesa auxiliar o piezas decorativas elaboradas artesanalmente en materiales como cerámica o barro. Al final, se trata que cada espacio se convierta en un recorrido sensorial para el que no se necesite tecnología alguna.

El wabi-sabi ha influido esta nueva faceta del minimalismo. Andrey Avdeenko.

La supremacía de lo natural

Si creías que el minimalismo no se llevaba bien con lo natural, la tendencia minimalista cálida es una celebración absoluta de la naturaleza. Bajo este estilo, se permite la decoración con plantas que promoueven los estados de serenidad y se apuesta por elementos decorativos como cojines, mantas y tapetes en fibras naturales. También se priorizan acabados en tonos amaderados y revestimientos en materiales como concreto, ladrillo o incluso aplicaciones de piedra. Los metales tienen una presencia mínima pero con fuerza para recordarnos que estamos en un momento contemporáneo del minimalismo.

La luz, por su parte, guía en gran medida el minimalismo cálido y por eso las lámparas y luminarias en materiales como el mimbre y de formas orgánicas son más que bienvenidas.

https://www.admagazine.com/