Últimas noticias
Skip to main content

SANTO DOMINGO.- Para Alenny Garabito criar los hijos hoy día implica muchos desafíos. Piensa que lo más importante no es lo que la sociedad promueva, sino la crianza en casa y que los hijos tengan su carácter definido, “que no permee lo malo de lo externo, que sepan elegir y decidir donde sea que se encuentren, sin dejarse influenciar”.

Para la experimentada agente inmobiliaria con 24 años de ejercicio en la rama de los bienes raíces en el país, ser madre representa responsabilidad, compromiso, ejemplo, “a veces ser fuerte más de lo que quiero, pero pensando en que sea para formar en el futuro a una mujer decidida, con  inteligencia emocional, con carácter, y claro, feliz y bondadosa”.

Eso sí, es una montaña rusa de emociones, añade- pues queremos verla siempre, pero no está en una cajita de cristal. “Mami me enseñó a ser fuerte, y Aleangi lo débil que puedo ser”.

Garabito tuvo su hija Aleangi a los 26 años. Su retoño ya es una profesional de 24 años, que forma parte de la empresa materna, recién egresada de ingeniera industrial del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC).

Alenny Garabito, junto a su esposo Luis Rafael Andújar y Aleangi Andújar Garabito. (Fuente externa).

Respeto, bondad, solidaridad y optimismo, son los principales valores que inculca la gerente general de la firma TimeHomes Inmobiliaria, cuando responde para la serie “Madres” de El Inmobiliario, a la pregunta sobre los valores en los que basa su formación materna.

Para Garabito las amenazas que ponen en peligro actualmente la crianza de niños y jóvenes son: las redes sociales, la depresión, la apatía, la falta de compromiso, dejadez, entre muchos temas que nos arropan. «Que nos llega demasiada información, y debemos tener las respuestas claras para conversar con nuestros hijos al respecto. Y al mismo tiempo manejar, y saber equilibrar nuestra vida en lo emocional, personal y profesional, sin que afecte la vida de los hijos», expone.

La mejor crianza para Alenny Garabito es aquella donde Mamá y Papá puedan estar cerca y jugar su rol. “Mi hija sabe distinguir qué decir a su papá o a mí, y al mismo tiempo nosotros tenemos un lenguaje diferente a la hora de corregir o cuidar. Que haya amor, control, alegría y respeto”, subraya.

A las jóvenes madres les dice que todo pasa, que no importa la situación, porque nada es estático. “Tus hijos crecerán, verán lo que has hecho por ellos, se responsable, disfrútalos, comparte, juega, viajen…que en un abrir y cerrar de ojos ya serán adultos, ahhh y entonces te querrán corregir (como la mía, jajajajaja). Involucrarse en todas sus tareas y nunca, pero nunca, te canses de darles amor y hablarles”.

“Ser madre es un privilegio, démosle gracias a Dios todos los días. Mis respetos y admiración para las que no pudieron tener hijos y adoptaron o no, y las que tienen hijos con diferentes condiciones, que Dios mantenga la paz que ameriten”, concluye.