El organismo proyecta que la demanda mundial de crudo crecerá un 23 % hacia 2050, impulsada por el desarrollo económico y el aumento del consumo energético en Asia, África y América Latina
SANTO DOMINGO.- Durante años, la conversación sobre energía ha estado dominada por conceptos como transición energética, descarbonización y movilidad eléctrica. Sin embargo, mientras numerosos gobiernos impulsan estrategias para reducir la dependencia de los combustibles fósiles, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) sostiene que el mundo seguirá necesitando más crudo durante las próximas décadas.
El medio especializado Periódico de la Energía recogió las principales conclusiones del informe anual de perspectivas petroleras 2026-2050 elaborado por la OPEP.
De acuerdo con las proyecciones del organismo, la demanda mundial de petróleo pasará de 105.1 millones de barriles diarios registrados en 2025 a 124.1 millones de barriles diarios en 2050, lo que supone un crecimiento cercano al 23 %.
Lejos de anticipar un declive, la organización considera que el consumo mundial de crudo continuará expandiéndose impulsado por factores demográficos, económicos y tecnológicos.
La transición energética no significa el fin del petróleo
El informe plantea una visión distinta a la sostenida por algunos organismos internacionales y sectores vinculados a las energías renovables, que prevén que la demanda de combustibles fósiles alcanzará un punto máximo antes de comenzar a descender.
Para la OPEP, ese escenario todavía no está cerca.
Según recoge Periódico de la Energía, el crecimiento económico, el aumento de la población, la urbanización y el desarrollo de industrias intensivas en consumo energético continuarán sosteniendo una fuerte demanda de petróleo.
A ello se suma el crecimiento acelerado de los centros de datos y las necesidades energéticas de millones de personas que aún carecen de acceso adecuado a servicios básicos.
Los países emergentes marcarán el ritmo
El mayor incremento del consumo no provendría de las economías desarrolladas.
La OPEP prevé que Asia, Oriente Medio, África y América Latina serán los motores del crecimiento energético durante las próximas décadas.
India aparece como uno de los principales impulsores de esa expansión, acompañada por otras economías emergentes que continúan aumentando su producción industrial y su población urbana.
En contraste, los países pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) registrarían una evolución más moderada.
Transporte, aviación y petroquímica seguirán dependiendo del crudo
Aunque los vehículos eléctricos han ganado espacio en los últimos años, la organización considera que sectores como el transporte terrestre, la aviación y la industria petroquímica seguirán dependiendo en gran medida de los derivados del petróleo.
La única área en la que se espera una reducción gradual es la generación eléctrica, debido al avance de otras fuentes energéticas.
Un debate que sigue abierto
Las proyecciones de la OPEP reavivan uno de los principales debates de la actualidad energética: si la transición hacia fuentes más limpias será suficientemente rápida para reducir la dependencia del petróleo o si, por el contrario, el crecimiento económico y las necesidades energéticas del planeta mantendrán vigente al crudo durante gran parte del siglo.
Mientras gobiernos y empresas invierten miles de millones de dólares en energías renovables, el organismo petrolero sostiene que el mundo no está entrando en una etapa pospetróleo, sino en un escenario en el que diferentes fuentes energéticas convivirán durante décadas.
Y, al menos desde la perspectiva de la OPEP, el petróleo todavía está lejos de despedirse.
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