SANTO DOMINGO.- Tras una serie de incidentes que han expuesto problemas de infraestructura en centros hospitalarios públicos en menos de un mes, el Servicio Nacional de Salud (SNS) y el Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA) firmarán un acuerdo para reforzar la seguridad y calidad de las obras hospitalarias en todo el país.
El anuncio se produce luego de que, el pasado mes de diciembre, una parte del techo en construcción del Hospital Materno-Infantil Simón Stridels en Azua colapsara durante el vaciado de la losa del segundo nivel, sin causar heridos pero generando inquietud sobre el control de calidad en las obras públicas.
En enero de 2026, se registraron desprendimientos de plafones en zonas cercanas a las áreas de emergencia de los hospitales Juan Pablo Pina, en San Cristóbal, y Ángel Gatón, en San Francisco de Macorís, lo que motivó llamados urgentes del Colegio Médico Dominicano para una revisión exhaustiva de la infraestructura hospitalaria.
Ante este contexto, el director ejecutivo del SNS, doctor Julio Landrón, se reunió con el presidente del CODIA, Enrique Rosario García, y acordaron elaborar un convenio que obligaría a incluir certificaciones de evaluación técnica emitidas por el CODIA en todas las fichas técnicas de los concursos de obras, previo a su entrega al SNS.
La ejecución del mismo elevaría el estándar de control, transparencia y responsabilidad técnica en obras de alto impacto social, en un momento en que la seguridad constructiva ha pasado de lo técnico al centro de debate público.
Landrón explicó que el acuerdo también contemplará la realización de peritajes conjuntos en obras recientes y la utilización de instalaciones del CODIA por parte del SNS, con el objetivo de garantizar que las infraestructuras sean entregadas cumpliendo estándares de seguridad y calidad estructural.
El convenio busca ser una respuesta técnica y preventiva a la preocupación pública y profesional generada por los recientes incidentes, y una señal de que la supervisión de proyectos de salud será reforzada para proteger tanto a usuarios como a personal de los centros asistenciales.
La pregunta incómoda y nuevo enfoque
¿Qué tan seguras son las infraestructuras hospitalarias del país y cómo se están certificando?
El anuncio de este acuerdo cobra relevancia porque su impacto apunta a reordenar los mecanismos de control técnico y verificación de calidad en las obras hospitalarias públicas.
Aunque la República Dominicana cuenta con normas de construcción, reglamentos técnicos y marcos legales que obligan a garantizar la seguridad estructural de toda edificación, los hechos recientes han evidenciado que el principal desafío no está en la ausencia de regulación, sino en la debilidad de su aplicación efectiva, especialmente en la supervisión independiente y en los procesos de entrega final de las obras.
El acuerdo SNS-CODIA introducirá un cambio de enfoque: hacer obligatoria la certificación técnica colegiada como requisito previo en las fichas de los concursos y antes de la entrega de las infraestructuras hospitalarias.
Más que una formalidad administrativa, las entidades buscan incorporar un filtro profesional externo, capaz de detectar fallas constructivas que no siempre quedan reflejadas en informes internos de contratistas o supervisiones institucionales.
El director del SNS, doctor Julio Landrón, ha señalado que el convenio también permitirá realizar peritajes conjuntos en obras recientes, incluyendo aquellas donde se han intervenido plafones u otras áreas sensibles, con el objetivo de garantizar condiciones seguras tanto para pacientes como para el personal de salud.
Desde la óptica del sector construcción, de concretizarse el acuerdo, respondería a una preocupación largamente señalada por profesionales y por medios especializados como El Inmobiliario: las fallas estructurales suelen ser consecuencia de deficiencias en la supervisión técnica, cambios no certificados durante la ejecución y presiones por acelerar entregas, más que de vacíos legales.
El acuerdo también marcaría la señal de que la infraestructura hospitalaria ya no puede evaluarse solo por plazos y costos, sino por su capacidad real de garantizar seguridad y confianza.




