Hacemos un llamado a los desarrolladores y constructores a priorizar la urgente necesidad de contar con una supervisión técnico profesional independiente al constructor, que vele por la seguridad y la calidad en sus proyectos.
Por Edgar Martínez
Especial para El Inmobiliario
En menos de un mes, en Santo Domingo, hemos presenciado las graves consecuencias derivadas de prácticas constructivas que incumplen las normativas vigentes, para la construcción de obras civiles.
Lamentablemente, en esta ocasión, la falta de cumplimiento de las normativas de construcción ha resultado en la pérdida de una vida humana: un trabajador falleció en la construcción de una torre en el sector de Piantini, del Distrito Nacional. Este trágico incidente pone en evidencia las fallas sistémicas que persisten en el sector y la urgente necesidad de implementar medidas correctivas.
Es imperativa la necesidad de contar con supervisión técnica profesional e imparcial en cada etapa de los proyectos de construcción. Una supervisión adecuada no solo garantiza el cumplimiento de las normativas legales y técnicas, para asegurar la calidad y control de costos y tiempo en las obras, sino que, también, protege la vida de los trabajadores y de los usuarios finales.

Edgar Martínez. (FUENTE EXTERNA).
Hacemos un llamado a los desarrolladores y constructores a priorizar la urgente necesidad de contar con una supervisión técnico profesional independiente al constructor, que vele por la seguridad y la calidad en sus proyectos. Solo con un compromiso real y acciones concretas lograremos evitar que tragedias como esta sigan ocurriendo. La supervisión no es un gasto, es una inversión en seguridad, calidad y confianza.
En la República Dominicana, un elevado porcentaje de proyectos de construcción carece de supervisión técnica independiente al constructor, situación que expone a los propietarios y/o desarrolladores en posición vulnerable frente a posibles incumplimientos de las normativas vigentes que, además, aumentan los riesgos laborales para los trabajadores, como se evidenció en el caso más reciente.
Una supervisión objetivamente neutral y técnicamente capacitada:
- Garantiza la calidad del proyecto: Evitando errores técnicos y asegurando el uso de materiales adecuados.
- Protege la seguridad de los trabajadores: Supervisando el cumplimiento de las normativas de seguridad ocupacional y promoviendo un entorno laboral seguro.
- Optimiza costos y plazos: Corrigiendo posibles desviaciones en tiempo real y previniendo retrasos innecesarios.
- Cumple con las regulaciones legales: Evitando multas y sanciones por incumplimientos normativos.
El crecimiento del sector construcción en nuestro país demanda un cambio en la percepción sobre la supervisión; es una responsabilidad profesional que protege tanto la inversión del propietario como la integridad de quienes hacen realidad la obra.




