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Los agentes inmobiliarios se sitúan en el medio del proceso de compra y venta de propiedades, y asumen grandes responsabilidades. Sin embargo, ciertas prácticas están fuera de su alcance o legalmente prohibidas. Tanto compradores como vendedores deben estar al tanto de estas limitaciones, que infringen su código ético inmobiliario y/o la ley. Del mismo modo, los agentes también deben tener en cuenta estas normativas para cumplir las normas legales y evitar cometer errores que puedan dar lugar a demandas. No obstante, no importa en qué punto de la transacción inmobiliaria se encuentre, esta guía puede resultarle útil.

1-Tasar propiedades  

Una actividad que los agentes inmobiliarios no pueden realizar es la tasación de propiedades. Aunque pueden conocer bien las tendencias del mercado, el valor de las propiedades y cuánto puede valer una propiedad, no están calificados para realizar tasaciones formales de propiedades. No son tasadores con licencia y, como tales, no pueden hacerlo. Este es un proceso complejo que requiere una elaboración formal, conocimiento de las técnicas de valoración y de la legislación inmobiliaria. Como resultado, los compradores y vendedores deben consultar a un tasador autorizado si necesitan un valor de tasación oficial, como por ejemplo durante el proceso de solicitud de una hipoteca. 

2. Aplicación de la ley

Otra limitación importante es que los agentes inmobiliarios no son licenciados de derecho y, por tanto, no pueden ejercer la abogacía. Deben conocer bien los requisitos legales relacionados con las transacciones inmobiliarias, los procedimientos aproximados y cómo indicar a los profesionales correctos. Pero, en última instancia, no poseen formación en los intrincados detalles del derecho inmobiliario y no pueden asesorar sobre cuestiones jurídicas. Compradores y vendedores deben ponerse en contacto con un abogado certificado para redactar los contratos y obtener ayuda para cumplirlos. Aunque los agentes inmobiliarios pueden proporcionar orientación a lo largo de las transacciones, no pueden actuar como profesionales jurídicos autorizados.  

3. Realizar prácticas discriminatorias

Los agentes inmobiliarios tienen prohibido por ley llevar a cabo prácticas discriminatorias. En EE.UU., la Ley Federal de Vivienda Justa protege a los compradores contra la discriminación por motivos de raza, sexo, religión, nacionalidad, color, situación familiar y discapacidad. Como consecuencia, los agentes inmobiliarios no pueden negarse a vender o alquilar una propiedad a alguien por motivos de raza, religión o cualquier otra característica protegida.

Además, no pueden facilitar información que pueda considerarse discriminatoria al proporcionar datos demográficos sobre el barrio. Algunas preguntas habituales a las que no se les permite responder son: 
– ¿Qué tipo de gente vive en esta zona?
– ¿Cuál es el índice de delincuencia del distrito?
– ¿Qué edad tienen los vecinos?
Los agentes inmobiliarios deben evitar las prácticas discriminatorias y cumplir las leyes de vivienda justa.

4. Tergiversación 

Podemos definir esto como el hecho de que una agencia inmobiliaria facilite información falsa, incorrecta o engañosa sobre una propiedad. Por ejemplo, aumentando el tamaño en metros cuadrados u omitiendo un defecto de la misma. Forman parte de sus obligaciones proporcionar información precisa a todas las partes. La información falsa y el engaño deliberado a los clientes pueden tener graves repercusiones legales, así como consecuencias financieras. En definitiva, es fundamental que los agentes inmobiliarios mantengan un alto nivel de profesionalidad y normas éticas para garantizar que prestan el mejor servicio posible a sus clientes.

5. Mentir sobre ofertas existentes

Legalmente, los agentes inmobiliarios no pueden mentir sobre las ofertas existentes por una propiedad. Esta práctica infringe el Código Ético de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios, ya que se considera una tergiversación. Esta práctica, a menudo denominada «oferta fantasma», es ilegal. Se espera que los agentes inmobiliarios mantengan niveles de honestidad, por lo que ética y legalmente no deberían estar inventando detalles sobre una oferta que simplemente no existe. 

6. Retener ofertas

Del mismo modo, los agentes inmobiliarios no pueden mentir por omisión reteniendo ofertas. Están obligados a presentar todas las ofertas al vendedor sin demora, independientemente de los términos y condiciones de la oferta. El agente inmobiliario debe informarle de la oferta, aunque sepa que está por debajo del precio que usted aceptará. Esto significa que usted tiene la opción de rechazarla.

7. Cotización por debajo del precio

La subcotización es una práctica ilegal que consiste en anunciar una propiedad a un precio inferior al que el vendedor está dispuesto a aceptar. Los agentes inmobiliarios no pueden emplear tácticas engañosas para atraer compradores y deben actuar en interés de sus clientes. 

8. Publicidad falsa o engañosa

Los agentes inmobiliarios no pueden publicar publicidad engañosa o inexacta, ya que infringe su código ético. Para atraer a compradores o vendedores, no pueden utilizar fotos o descripciones engañosas de una propiedad, como fotos desfasadas o alteradas digitalmente. Los agentes deben evitar la publicidad discriminatoria u ofensiva. 

9. Doble agencia (en los Estados donde es ilegal)

Esta directiva es específica del mercado estadounidense, pero en general, evitar un conflicto de intereses es una buena práctica ética. La doble agencia se trata de un que agente representa tanto al comprador como al vendedor en una transacción inmobiliaria, lo cual es ilegal en varios Estados de EE.UU.. Entre ellos están Alaska, Colorado, Florida, Kansas, Maryland, Texas, Vermont y Wyoming. Hay algunos estados donde la doble agencia es legal, sin embargo sigue siendo una práctica controvertida.

10. Hablar mal de otros agentes inmobiliarios

Por último, los agentes inmobiliarios no pueden hablar mal o hacer comentarios negativos sobre otros agentes inmobiliarios y su negocio, ya que esto no es profesional y va en contra de su moralidad. Deben tratar a sus colegas con respeto y educación, aunque tengan enfoques u opiniones diferentes. Lo ideal es que establezcan relaciones positivas y constructivas con otros agentes. 

Conclusión

En general, los agentes inmobiliarios pueden realizar muchas tareas, pero existen ciertas limitaciones legales, éticas y de conocimiento que debemos saber. Estas limitaciones existen para proteger a ambas partes y mantener las normas. En resumen, los agentes inmobiliarios no pueden actuar significativamente más allá de su función (por ejemplo, como abogados y tasadores), participar en prácticas discriminatorias y mentir deliberadamente sobre los hechos o tergiversarlos. Teniendo en cuenta estas limitaciones y normas éticas, los agentes inmobiliarios pueden prestar el mejor servicio posible a sus clientes y mantener una reputación positiva en el sector.

Fuente: https://floorfy.com/blog