SANTO DOMINGO. – La voz de Jorge Ipas, gerente general de Grupo Cayacoa, se sumó a las de los desarrolladores e inversionistas que reclaman una revisión de la permisología para el desarrollo de proyectos de construcción.
Ipaz expresó su preocupación en entrevista con La Ventana del Inmobiliario. “Hay demasiados organismos que intervienen yeso retrasa los proyectos. Es una pena porque se pierde fuerza de ventas y competitividad. Otros destinos están avanzando más rápido y debemos presionar para que aquí también se agilicen los procesos”, afirmó.
En el Foro El Inmobiliario, celebrado en septiembre pasado, la queja fue reiterada: la burocracia y la permisología se han convertido en un freno para el desarrollo de proyectos en República Dominicana y en esa reunión empresarios de distintos sectores coincidieron en que la lentitud en la obtención de permisos resta competitividad frente a otros destinos del Caribe.
La traba burocrática
Grupo Cayacoa es un conglomerado de origen español, con más de 25 años de experiencia en el sector industrial en Navarra y hace cuatro años aterrizó en República Dominicana, atraído por el potencial turístico y la estabilidad política del país.
Desde entonces ha desarrollado proyectos en Cabo Cayacoa, Bávaro y Verón, incluyendo complejos residenciales y turísticos de gran escala. Sin embrago, aunque el crecimiento de la empresa en República Dominicana ha sido firme, no ha estado exento de dificultades.
Ipas apunta a la permisología como responsable, por ser uno de los principales obstáculos: “Estamos tardando demasiado en conseguir los permisos. Hay muchos organismos que intervienen, cada uno con sus matices y eso retrasa las situaciones. Se pierde impulso y se pierden oportunidades”.
La advertencia no es menor. Mientras otros destinos del Caribe agilizan procesos para atraer capital extranjero, República Dominicana corre el riesgo de perder inversionistas que buscan rapidez y seguridad.
“Hay muchos desarrolladores que están mirando hacia otros puntos del mundo. Si otros lo están haciendo bien,nosotros también debemos hacerlo bien”, subrayó Ipas.
El grupo, de carácter familiar, inició su expansión internacional con la compra de terrenos estratégicos y la asociación con inversionistas locales y hoy maneja más del 60% de la sociedad que desarrolla Cabo Cayacoa, un proyecto de más de cuatro millones de metros cuadrados.
Además, trabaja en la construcción de un hotel en Coral Resort y en la urbanización de nuevas áreas residenciales en Verón.
“En mi experiencia en Punta Cana, hemos encontrado un entorno normativo sólido y apostamos por cumplir con la normativa y por fortalecer la seguridad jurídica, aunque reconocemos que los procesos administrativos deben agilizarse”, expresó el empresario.
Una oportunidad de reforma
La permisología excesiva no solo afecta a grandes proyectos turísticos, sino también a iniciativas medianas y pequeñas, pues cada retraso implica costos adicionales, pérdida de confianza y oportunidades desviadas hacia mercados más ágiles.
El llamado de Ipas y de otros empresarios en el Foro El Inmobiliario apunta a la necesidad deuna reforma administrativa que simplifique trámites y reduzca tiempos. La inversión extranjera sigue viendo a República Dominicana como un destino atractivo, pero la burocracia amenaza con convertirse en un freno estructural.
En el mes de enero y durante la Feria de Turismo de Madrid, el empresario Manuel Estrella, presidente del Grupo Estrella, puso cifras al problema: para desarrollar un proyecto de construcción en el país se requerían hasta 131 permisos, emitidos por 16 instituciones distintas.
Tras una revisión, se logró reducirlos a 39, eliminando duplicidades y exigencias sin sustento normativo. “Había permisos que se pedían sin estar sustentados en ninguna norma y esos fueron eliminados”, explicó Estrella.
Mirando al futuro
A pesar de las trabas burocráticas, Jorge Ipas mantiene una visión optimista sobre el papel de República Dominicana en el mercado inmobiliario regional. Para el gerente de Grupo Cayacoa, el país tiene la oportunidad de consolidarse como un destino atractivo si logra agilizar sus procesos y adaptarse a nuevas tendencias, entre ellas la tokenización y la transformación del modelo Airbnb.
“El mercado se tiene que transformar”, advirtió Ipas, anticipando que el futuro del sector inmobiliario dominicano estará marcado por innovación, transparencia y un nuevo equilibrio entre turismo y vida urbana.
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