En China existe una estructura que desafía la idea tradicional de un puente: en lugar de elevarse sobre el río, flota directamente en la superficie. Se trata del puente flotante Shiziguan, una obra que se adapta al movimiento del agua y ofrece la sensación de deslizarse suavemente mientras se camina o se conduce sobre él.
Este puente fue construido en la provincia de Hubei, sobre el río Shiziguan, en una zona montañosa que se ha convertido en un atractivo turístico. Su diseño modular permite que la estructura suba y baje con el flujo natural del agua, integrándose al paisaje sin alterar su entorno.
Aunque no conecta grandes ciudades, el puente une dos puntos clave dentro del área turística del condado de Xuan’en, facilitando el acceso entre comunidades locales y zonas recreativas. Más que una vía de transporte, es una experiencia escénica que muestra cómo la ingeniería puede convivir con la naturaleza.
Fuente: dificonsa.com
Foto:dificonsa.com


