SANTO DOMINGO. – El crecimiento de precios inmobiliarios y el freno en la construcción de nuevas viviendas, han evidenciado en 2025 vacíos significativos en la política pública sobre vivienda, especialmente en lo que respecta a oferta de viviendas asequibles.
Según el ROE 2025-1 publicado por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), hay una caída significativa en unidades de vivienda con precios accesibles, lo que confirma que el mercado formal de viviendas económicas se está reduciendo casi a la extinción, mientras que los segmentos medios y altos alcanzaron precios récord en el año que termina.
Las consecuencias de esta carencia generaron un círculo vicioso: la falta de viviendas de bajo costo estimuló el incremento de precios de alquileres (más del 35% del ingreso familiar en muchas zonas) y desplazó a familias hacia áreas periféricas con menor acceso a servicios y empleo.
Paralelamente, informes internacionales sobre déficit habitacional estiman que República Dominicana tiene una demanda insatisfecha de cerca de 2.1 millones de unidades, lo que refleja un desafío estructural para el desarrollo urbano y el acceso a una vivienda digna.
El vacío de políticas públicas se ve, en parte, en la ausencia de mecanismos eficaces de promoción de vivienda social o incentivos más fuertes para la construcción de unidades asequibles, así como en la falta de programas integrales de regulación de alquileres que mitiguen la presión sobre los hogares de menores ingresos.
Sin una respuesta estatal coordinada que aumente la oferta de vivienda asequible y regule factores como la especulación o el alquiler especulativo, el déficit habitacional y la injusticia en el acceso a la vivienda seguirán profundizándose.


