Lo que durante décadas fue uno de los destinos más previsibles para el turismo internacional comienza a percibirse con mayor cautela. En los últimos meses, varios gobiernos han actualizado sus recomendaciones para quienes planean viajar a Estados Unidos, citando protestas vinculadas a operativos migratorios, controles fronterizos más estrictos y un entorno de seguridad que exige mayor atención por parte del visitante.
Alemania e Irlanda figuran entre los países más recientes en emitir avisos tras las manifestaciones y enfrentamientos con autoridades migratorias en ciudades como Minneapolis. El Ministerio de Relaciones Exteriores alemán pidió a los viajeros “estar vigilantes y mantenerse alejados de multitudes donde pueda ocurrir violencia”, además de llevar siempre el pasaporte o una copia del mismo durante su estadía.
Un impacto que ya se refleja en el turismo
Las advertencias llegan en un momento sensible para la industria. Los viajes internacionales hacia Estados Unidos cayeron un 6% en 2025, mientras que las reservas aéreas de verano desde Europa están 14.2% por debajo del año anterior, una señal que el sector observa con atención.
Julia Simpson, presidenta y CEO del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), fue directa al evaluar el panorama: “Este es un llamado de atención para el gobierno estadounidense. La mayor economía de viajes del mundo se dirige en la dirección equivocada, no por falta de demanda, sino por no actuar”.
Para especialistas en hospitalidad, la percepción pesa tanto como la realidad. Cuando el viajero siente que el proceso de entrada puede ser más complejo o incierto, la decisión de elegir otro destino se vuelve más probable.
Qué están advirtiendo los gobiernos
Las recomendaciones no son idénticas, pero comparten un hilo conductor: la prudencia. Francia, por ejemplo, pidió evitar el centro de Minneapolis y “limitar los desplazamientos si es necesario”, además de seguir las noticias locales antes y durante el viaje.
Finlandia fue más lejos al sugerir a sus ciudadanos “reconsiderar viajar a Estados Unidos debido al aumento del control fronterizo, la inestabilidad política y los riesgos para grupos vulnerables”.
En paralelo, el Reino Unido recordó que quienes no cumplan las normas de entrada podrían enfrentar arrestos o detenciones, luego de reportes de viajeros retenidos en la frontera.
Muchos países también recomiendan portar documentación en todo momento, evitar protestas y verificar requisitos migratorios antes de volar, ya que la decisión final de admisión siempre recae en los oficiales fronterizos estadounidenses.
Un contexto más exigente para el viajero global
El endurecimiento de ciertas políticas migratorias también forma parte del escenario. Una proclamación firmada por el presidente Donald Trump restringe o prohíbe el ingreso de ciudadanos de varios países con el argumento de proteger la seguridad nacional.
A esto se suma un clima internacional cada vez más impredecible. Como explicó Frank Harrison, director regional de seguridad de World Travel Protection, “las clasificaciones de riesgo están evolucionando a un ritmo vertiginoso”, impulsadas por factores como tensiones políticas, crisis globales y cambios en el equilibrio internacional.
El resultado es un viajero más informado y cauteloso, que revisa requisitos, evalúa riesgos y planifica con mayor detalle antes de confirmar un boleto.
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