SANTO DOMINGO. – La infraestructura digital se está convirtiendo en un nuevo factor de evaluación para inversionistas inmobiliarios y desarrolladores en el Caribe, tras la advertencia de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) sobre la vulnerabilidad estructural de los sistemas digitales en la región.
En el estudio “Embajadas de Datos: un enfoque innovador para fortalecer la resiliencia digital en el Caribe”, elaborado por Tyra Greene y Dimitris Herácleo y presentado por el organismo regional, la CEPAL señala que la alta exposición a desastres naturales, la dependencia de cables submarinos y la limitada infraestructura de respaldo pueden comprometer la continuidad operativa de los Estados y la estabilidad económica.
Según explicó Sebastián Rovira, representante del organismo durante la presentación del informe, el modelo de “embajadas de datos” consiste en acuerdos diplomáticos que permiten a un país alojar información estratégica en territorio extranjero sin perder jurisdicción ni control soberano, garantizando la continuidad de servicios ante desastres naturales o ciberataques.
Más allá del ámbito gubernamental, el planteamiento tiene implicaciones directas para el sector inmobiliario y de inversiones. La resiliencia digital comienza a formar parte de los criterios de evaluación de riesgo en proyectos corporativos, turísticos y financieros, especialmente en mercados que dependen de conectividad constante para operaciones hoteleras, centros financieros, comercio electrónico y servicios empresariales.
La concentración de infraestructura tecnológica en puntos vulnerables representa un riesgo sistémico. Una interrupción prolongada de conectividad puede afectar operaciones bancarias, reservas hoteleras, gestión aeroportuaria y plataformas de comercio, impactando ingresos y valor de activos inmobiliarios vinculados a esos sectores.
En ese contexto, la discusión sobre respaldo digital abre también una oportunidad de mercado: el desarrollo de centros de datos y nodos tecnológicos como activos inmobiliarios estratégicos. En varias regiones del mundo, los data centers se han consolidado como una nueva categoría de inversión inmobiliaria, asociada a contratos de largo plazo y demanda creciente.
Para economías insulares altamente dependientes del turismo y los servicios, como las del Caribe, la estabilidad digital no solo es un asunto tecnológico, sino un componente de competitividad territorial. La CEPAL advierte que fortalecer la resiliencia digital es clave para reducir vulnerabilidades estructurales que podrían traducirse en pérdidas económicas significativas.
En un entorno donde los inversionistas evalúan cada vez más variables como sostenibilidad ambiental, estabilidad jurídica y resiliencia climática, la infraestructura digital se suma a la lista de factores que inciden en la valoración de proyectos y destinos.
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