En el año 2021, en la ciudad de Changsha, China, se levantó un edificio modular de 10 pisos en apenas 28 horas y 45 minutos. Este récord mundial sorprendió porque no se trató de una maqueta, sino de una obra habitable y segura, que marcó un hito en la historia de la construcción moderna y en el uso de técnicas modulares.
La empresa Broad Group fue la responsable del proyecto y registró todo el proceso en video, difundido en medios y redes sociales. Los módulos prefabricados de acero inoxidable llegaban listos para ser ensamblados, integrando sistemas eléctricos y de fontanería. Para lograrlo participaron más de 100 obreros, apoyados por tres grúas principales, alcanzando un ritmo de tres pisos por hora en un montaje que parecía más una cadena de ensamblaje industrial que una obra tradicional.
La estructura se construyó con B-CORE Slab, un material ligero, desmontable y altamente resistente a terremotos. Este enfoque permitió que el edificio fuera habitable de inmediato, reduciendo tiempos y errores, y mostrando cómo la prefabricación puede ser una solución sostenible y eficiente para la vivienda. Además, el diseño modular abre la posibilidad de desmontar y trasladar la construcción si fuera necesario.
El resultado fue un edificio seguro, habitable y sostenible, al que pueden ingresar personas como en cualquier construcción convencional. Más allá del récord de velocidad, este proyecto abrió el debate sobre cómo la construcción modular puede ser una alternativa real frente al déficit de vivienda en distintas partes del mundo, ofreciendo rapidez, seguridad y menor impacto ambiental.
Fuente: https://www.infobae.com


