Annerys Meléndez alerta caída de la oferta inmobiliaria, ineficiencias en la Ventanilla Única y falta de incentivos para la vivienda familiar.
SANTO DOMINGO.– La presidenta de la Asociación Dominicana de constructores y promotores de viviendas (Acoprovi), Annerys Meléndez, advirtió que el sector vivienda atraviesa un escenario complejo marcado por altos costos financieros, reducción de la oferta y dificultades administrativas, a lo que se suma que “el sector vivienda no recibió parte de los fondos liberados” por el Banco Central de la República Dominicana este año.
Meléndez explicó que la ralentización de la economía ha tenido un impacto directo en la construcción, al punto de que la oferta inmobiliaria “ha tenido un desplome de un 12 por ciento” en el último año, según datos del registro de edificaciones. Afirmó que este comportamiento se debe en gran medida a las elevadas tasas de interés.
La líder empresarial sostuvo que los altos costos afectan tanto a los adquirientes como a los desarrolladores, señalando que “el poder adquisitivo no les permite saldar el préstamo” a muchas familias, mientras que el costo financiero incrementa el precio final de las viviendas.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante una entrevista en el programa D’ Agenda,transmitido por Telesistema, donde expuso que, en paralelo, la mano de obra ha experimentado aumentos de entre un 20% y un 30%, lo que también incide en los costos finales. “Esos dos aspectos son elementos que no podemos controlar”, expresó.
Asimismo, Meléndez recordó que la vivienda representa más del 70% del sector construcción, por lo que cualquier desaceleración en esta área se traduce de forma directa en el desempeño económico general.
También insistió en que “la construcción impacta mucho en lo que está pasando en la economía nacional”, citando el dicho popular de que “donde el albañil se mueve, come la población”, para ilustrar la magnitud del sector.
En ese contexto, criticó que el alivio financiero anunciado a mediados de año no se reflejó en la construcción de viviendas. “Al menos una parte de ese dinero debimos dedicarlo a viviendas y construcción, porque en la liberalización de este año no lo hubo”, afirmó en referencia a los fondos liberados por el Banco Central.
Ventanilla Única no ha funcionado como se esperaba
La presidenta de Acoprovi señaló además que la Ventanilla Única, concebida para agilizar procesos y aprobaciones, “no ha tenido el efecto que se ha requerido”. Explicó que muchas instituciones no están integradas plenamente y que, incluso las que sí están, permiten trámites simultáneos dentro y fuera del sistema, lo que resta eficiencia.
Meléndez comentó que, si bien ha habido avances respecto a tiempos históricos que llegaban a un año, aún no se alcanza lo establecido por ley, que dispone plazos de entre 60 y 90 días. En algunos casos, especialmente en sectores como el turismo o el medio ambiente, las aprobaciones continúan siendo más extensas.
La dirigente subrayó que esta lentitud influye en la decisión de inversión. “Lo que usted no construye hoy ya es un descrecimiento”, dijo, explicando que postergar un proyecto genera efectos negativos en la rentabilidad y planificación.
Meléndez también alertó que esta situación desincentiva desarrollos locales, empujando a algunos inversionistas a considerar países donde los procesos administrativos son más ágiles.
A nivel regional, la presidenta lamentó que República Dominicana es uno de los países que menos incentivos ofrece a la vivienda familiar. Explicó que países como Colombia, Costa Rica, Chile, Perú, México y Guatemala cuentan con mayores subsidios y mecanismos de apoyo directo para facilitar el acceso a una primera vivienda.
Señaló que, aunque recientemente se anunció la ampliación del “Plan Mi Vivienda Dos”, el aumento de bonos de 3,000 a 5,000 sigue siendo insuficiente frente a un déficit habitacional de más de 391,000 viviendas.
Meléndez recomendó que las políticas sociales prioricen la inversión en vivienda, afirmando que “una familia valora más que le faciliten tener su techo propio a que le regalen un bono alimenticio”.
En sus declaraciones, insistió también en que obtener financiamiento para vivienda continúa siendo complejo. “Es increíble que en este país se consiga más fácil un préstamo para comprar un carro que una vivienda”, afirmó, destacando que la vivienda es un activo de mayor seguridad para el repago.
Finalmente, reiteró que se necesita mayor voluntad institucional para integrar mecanismos de financiamiento que permitan dinamizar el sector. “Hay instituciones que prefieren no prestar a viviendas, entonces cuando las liberalizaciones no van focalizadas, se lo prestan al mejor postor”, puntualizó.


