El sol y la luz de las pantallas, son responsables de manchas, arrugas prematuras y problemas más graves.
SANTO DOMINGO. – En el Grupo de Medios El Inmobiliario tenemos un interés genuino en orientar de la mejor manera a nuestros lectores y lectoras del mundo inmobiliario, la construcción, el turismo y, en general, a todas las personas que encuentren valor en nuestro contenido.
La vida moderna es tan vertiginosa que, sin darnos cuenta, pasamos del amanecer a la medianoche entre múltiples tareas, y muchas veces tras un día agotador seguimos conectados desde casa frente a la computadora. En medio de ese ritmo, surge una pregunta clave: ¿cómo cuidar nuestra piel para que refleje salud y bienestar?
Para responderla, conversamos con la doctora Chérida Julissa Batista, dermatóloga cirujana y pionera especializada en cirugía estética en el país, quien nos comparte consejos claros y prácticos sobre el cuidado de la piel.
Aunque sus recomendaciones están pensadas para la mujer ejecutiva, los hombres también deben tomarlas en cuenta. Al final, la piel es nuestra carta de presentación, y en un mundo competitivo, la imagen personal comunica salud, seguridad y, por qué no, poder.
Sobre los retos que enfrenta la mujer ejecutiva dominicana en cuanto al cuidado de su piel, la respuesta de la médica es inquietante: “La mujer dominicana, sobre todo la que vive “a millón” entre trabajo, familia y compromisos, suele dejar el cuidado personal en segundo plano. El reto está en encontrar rutinas que sean eficaces, eficientes y protectoras, sin que consuman demasiado tiempo».
Inquieta el saber que, aunque lideresas ejecutivas y en el hogar, debemos dedicarnos ese tiempo, mimar nuestra piel que es nuestra carta de presentación y que día a día la sometemos a un estrés impresionante. Cuidarnos debe estar entre nuestras prioridades y no debe ser ni carísimo ni ocuparnos mucho tiempo.
“La rutina no tiene que ser complicada ni tener 30 productos. Lo importante es usar lo que realmente funciona para nuestro tipo de piel: de cinco a ocho pasos bien pensados puede marcar la diferencia. Más que usar 30 sin coherencia”, explica y resume esos pasos indispensables como sigue:
Limpieza inteligente: dos veces al día, con un limpiador suave.
Antioxidantes por la mañana: un suero de Vitamina C de buena calidad para proteger y dar luminosidad.
Protector solar absoluto: SPF 50+ todos los días, sin excusas. Hay que aplicarlo en el rostro, cuello, escote y manos, cada 4 horas si tenemos piel con tendencia a las manchas.
Retinoides por la noche: si la piel lo tolera, es el mejor aliado contra el envejecimiento.
Hidratación constante: adaptada al tipo de piel.
No olvidar el cuerpo: brazos, piernas, escote y manos también requieren atención.
Hidratación interna y dieta equilibrada: lo que comes y bebes se refleja en tu piel.
Pausas estratégicas: el estrés marca la piel; tomarse un par de minutos al día para respirar o hacer mindfulness puede ser incluso el paso número uno de la rutina. Si nuestra mente está bien, la piel lo nota. Los demás lo notan.
Visite a su dermatólogo: cada piel es distinta y para entenderla hay que consultar a los dermatólogos, que siempre le informarán los productos que mejor funcionan.
Ella insiste mucho en el uso del protector solar y le preguntamos por qué lo considera tan vital: “Porque el sol y la luz, incluso la de las pantallas, son responsables de manchas, arrugas prematuras y hasta cáncer de piel. El protector solar es la inversión más inteligente: protege y previene”, explica.
También aconseja que no veamos la rutina de piel como una carga, sino como un regalo diario. No toma más de cinco minutos y el beneficio es a largo plazo. La piel es nuestra carta de presentación y cuidarla es también cuidar la salud.
Un mensaje poderoso que deja la doctora Chérida Batista a nuestros lectores que quieran lucir radiantes aunque tengan poco tiempo, especialmente a ellas, es: “La piel habla de nosotras antes de decir una palabra. Con pasos simples, constancia y productos adecuados, puede mantenerse saludable y luminosa, sin complicaciones. Y el mejor regalo que pueden hacerse son esas pequeñas pausas en el día: son medicina para la piel y para el alma».
Más que estética, salud y bienestar
Al final, el cuidado de la piel no es solo una cuestión estética: es salud, prevención y un acto de amor propio. En palabras de la doctora Batista, “no se trata de complicarse, sino de ser constante y consciente”.
Así que, ya seas mujer ejecutiva, profesional del mundo inmobiliario o hombre de negocios que vive bajo presión, recuerda que tu piel habla antes de que digas una palabra. Dedícale unos minutos cada día y notarás la diferencia: no solo en el espejo, sino también en la forma en que proyectas confianza y bienestar en cada encuentro.


