Por Ana María Ramos
El Inmobiliario
SANTO DOMINGO.-Las puertas de su noble alma están abiertas para quien necesite una mano amiga. Se le conoce como el papá de los brókers. En los corrillos inmobiliarios abundan anécdotas de colegas a quienes ha sacado de apuros en más de una ocasión, a otros les ha pagado el inicial de su vivienda, bajo la consigna de “tú me lo paga después cuando puedas”.
El verbo servir-dar corre por las venas de Bienvenido Paulino Columna, el veterano agente que lleva 38 de los 74 años vividos, dedicado al quehacer de los bienes raíces, propietario de Plusval Venta Directa y codueño de Plusval Dominicana, una de las principales firmas inmobiliarias del país, con 235 asociados.
“Lo primero que yo diría es que soy el padre de tres hijos, cinco nietos y un esposo que tiene una compañera que adoro, quiero y venero”, responde, al definirse para los lectores de El Inmobiliario.
Lleva casado 48 años con Verónica Peña, con la que procreó a Urania, Mariel y Ramón, dos de ellos integrados a la oficina paterna, para continuar el legado familiar.

Bienvenido Paulino. (Fidel Pérez/El Inmobiliario).
Familia, pasión, unión, servir, dar, vocación, legado y amar son términos que resaltan en la conversación con este administrador de empresas y mercadólogo, quien se levanta cada mañana a las 5:30 A.M. impulsado por la pasión, para él, la piedra angular de la vida.
“Por jodido que estés siempre tienes algo para darle a los demás”, dice el célebre Pepe Mujica, frase con la que Don Bienvo sintoniza. “Si tú no das no recibes”.
A sus hijos y nietos les ha enseñado a compartir con los demás de lo que la vida les ha dado. “Tenemos una comunidad en Sierra Prieta, donde mis nietos tienen que ir a un desayuno con niños y compartir sus juguetes”, apunta, tras resaltar que el “dar” lo aprendió observando a su madre.
Paulino Columna llegó a la carrera inmobiliaria, después de haber vivido en Estados Unidos, donde su familia emigró desde su natal Bonao. Vino a vacacionar a la capital dominicana y decidió quedarse.
Su primer empleo fue en Avelino Abreu. De ahí partió para emprender. El 1 de febrero de 1986 nació Crédito, Hipoteca y Transporte (CHT), que luego pasó a ser Inmobiliaria CHT, para convertirse finalmente en Venta Directa, empresa que inició en sociedad con una pareja de esposos. Hace cuatro años entró a formar parte de la familia Plusval.
Desde cualquier escenario se puede servir, asegura Paulino Columna, quien siente gratitud por haber servido como agente inmobiliario a muchas personas, siendo parte del logro de un derecho humano básico, como lo es la vivienda.
“La mayor satisfacción que tú tienes es cuando puedes ser instrumento para que la persona adquiera ese techo, ese hogar que le va a cobijar del frío, del calor, de la intemperie. La venta de un inmueble representa la mayor satisfacción”, destaca.
En sus casi cuatro décadas en el mercado, ha tenido que lidiar con los días grises del paisaje, pero asegura que cuando se ejerce un trabajo con vocación y servicio, la carga es más liviana y la satisfacción es doble. “Te da la satisfacción de que tú contribuyes al crecimiento de la persona o de la familia, pero también la económica”, subraya.
Don bienvo se mantiene regando semillas de calidad para cuando le toque partir al mundo celestial, dejarles a sus hijos y nietos, el orgullo de poder contar las memorias de un padre-abuelo ejemplar.
Su mirada sobre la sociedad es aquella donde prevalece un modelo de familia funcional. Su filosofía es que la vida se vive para ser feliz y para hacer el bien, teniendo como aliada la unión, actuando en forma digna y sin atropellar a nadie. “Jamás haría algo consciente de que pueda dañar a un ser humano”.
En el sector inmobiliario quiere ser recordado “como la persona que hizo el mejor esfuerzo para ayudar a que pudiésemos escalar un peldaño más hacia el objetivo de ser más profesionales”.
Publicado originalmente en la 8va edición de El Inmobiliario impreso.


