SANTO DOMINGO.- El año 2025 cierra con un panorama económico marcado por menor crecimiento. Especialistas y reportes oficiales confirman que ha sido un año donde el crecimiento descendió para el sector del block y el cemento.
El economista Francisco Tavarez sostuvo recientemente que “se pronostica que el cierre del año sea 2%, 2.2%, cuando el marco macroeconómico había proyectado un 5%”. Esa diferencia se observa también en el Registro de Oferta de Edificaciones (ROE 2025-1), que reporta un sector construcción con actividad reducida.
El informe oficial de la Oficina Nacional de Estadística (ONE) contabilizó 6,482 obras en la zona metropolitana. De ellas, el 59.7% están paralizadas, el 21.4% en ejecución y el 16.3% culminadas. Estas cifras muestran un nivel de avance limitado en comparación con períodos anteriores.
Tavarez describió el panorama como un comportamiento distinto al promedio histórico de la economía. El registro estadístico confirma esa desaceleración: solo el 12.1% de las obras fueron finalizadas, mientras que la mayoría permanecen en seguimiento.
El economista lamentó que “un sector tan potente como la construcción, que representa el 13 o 14% del PIB, se haya apagado”. Los datos del ROE respaldan esa afirmación: más de la mitad de los proyectos quedaron detenidos durante el año.
Las condiciones monetarias también influyeron en este resultado. El especialista explicó que “el Banco Central ha mantenido unas tasas de interés que rondan el 5.25%, pero esa reducción no se ha reflejado en las tasas activas”. El informe sectorial muestra que la proporción de obras destinadas exclusivamente a la venta descendió a 11.2%, frente al 12.6% del período anterior.
El endeudamiento público fue otro factor mencionado por Tavarez. “Cuando el Estado procura financiamientos vía el mercado de valores a través de la emisión de bonos, eso le quita espacios al sector privado. A eso le dicen el efecto crowding out”, indicó . En paralelo, el reporte estadístico señala que 39.8% de los proyectos corresponden a ampliaciones y 0.7% a remodelaciones.
La falta de consumo interno también se refleja en la construcción. “Si el sector privado no está invirtiendo lo suficiente, si el consumo está ralentizado, es evidente que la gente entienda que no hay dinero en la calle”, dijo el catedrático .
El ingreso de los hogares es otro elemento clave. Tavarez recordó que “el salario promedio en la República Dominicana en la formalidad es de 33 mil pesos mensuales. Si tú lo comparas con la canasta familiar promedio, pues cubre un 60–65%”.
La dispersión salarial y la informalidad limitan la capacidad de dinamizar la economía. “El mundo de la informalidad prácticamente no tiene ingresos suficientes como para dinamizar la economía. Y esos son el 55%”, señaló Tavárez.
Añadió que “para un hogar poder cubrir la canasta familiar deben trabajar por lo menos dos personas con ese nivel de salario”. Esa limitación en el consumo se refleja en la reducción de proyectos nuevos y en la preferencia por viviendas multifamiliares.
El cierre de 2025 muestra que las advertencias del economista y los datos del ROE coinciden en un mismo diagnóstico: la construcción, principal motor del crecimiento, se convirtió en reflejo de la desaceleración económica, con menos proyectos nuevos, más ajustes y un mercado condicionado por deuda pública, salarios insuficientes y falta de crédito.


