El Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) reportó que entre 2020 y 2025 la República Dominicana registró 1,074,925 operaciones aéreas, con más de 88 millones de pasajeros movilizados, reflejo del crecimiento sostenido de la conectividad aérea que ha fortalecido el mercado inmobiliario dominicano en corredores turísticos e infraestructura relacionada con turismo y transporte.
Contexto de crecimiento de la conectividad aérea e infraestructura
Desde la reapertura progresiva post-COVID-19, la aviación civil dominicana ha visto una expansión en vuelos regulares, chárter, privados y de carga desde y hacia el país, con implicaciones directas en la demanda de proyectos de infraestructura aeroportuaria y en zonas de inversión turística e inmobiliaria.
Este dinamismo se da en paralelo con iniciativas de modernización de equipos de navegación y expansión de servicios aeroportuarios, que buscan atender mayores flujos de aeronaves y pasajeros, potenciando espacios para inversión inmobiliaria en usos mixtos, hoteles, logística y servicios a la aviación.
En este contexto, El Inmobiliario brinda perspectivas de los nuevos proyectos en zonas que concentran llegada de turistas y donde la expansión aérea ha tenido impacto en precios de suelo, demanda de vivienda de corto plazo y planificación territorial sostenible. (ver análisis de infraestructura aeroportuaria y mercado inmobiliario en El Inmobiliario).
La cifra que mueve el tablero
Según datos oficiales, 1,074,925 operaciones aéreas se registraron entre 2020 y 2025, periodo que abarca rutas internacionales e incremento de frecuencias, movilizando 88,234,771 pasajeros entre dichos años.
El director general del IDAC, Igor Rodríguez Durán, ha señalado que estas cifras reflejan el crecimiento sostenido del turismo y el posicionamiento de la República Dominicana como destino con alta conectividad aérea.
Del dato al desarrollo
El incremento acumulado de vuelos impulsa inversiones en infraestructura aeroportuaria, mejoras en terminales y tecnologías de navegación, lo que a su vez condiciona la planificación de uso de suelo y proyectos inmobiliarios adyacentes.
La mayor conectividad aérea se traduce en mayor demanda de alojamiento formal e informal, incentiva proyectos de vivienda turística y comerciales, y refuerza la necesidad de infraestructuras complementarias como transporte terrestre y servicios públicos en zonas de alta afluencia.
Expertos en desarrollo urbano señalan que estos factores inciden en la geografía de proyectos inmobiliarios, particularmente en regiones cercanas a aeropuertos y destinos de alto tráfico.
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