WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que impedirá la apertura del Puente Gordie Howe, una infraestructura que conectará la provincia de Ontario con el estado de Michigan, en medio de un escenario de crecientes tensiones económicas y comerciales con Canadá. La declaración fue publicada por el mandatario en la red social Truth Social, donde también anunció el inicio “inmediato” de negociaciones entre ambos países.
«No permitiré que este puente se abra hasta que Estados Unidos reciba una compensación completa por todo lo que le hemos dado y, además, hasta que Canadá trate a Estados Unidos con la justicia y el respeto que merecemos», escribió Trump. Sus palabras se producen en un contexto marcado por desacuerdos comerciales que han elevado la presión diplomática entre ambas naciones.
Una obra clave para el comercio norteamericano
El puente Gordie Howe supera los US$4,000 millones en inversión, según el Departamento de Transporte de Estados Unidos. La infraestructura tendrá una extensión de 1.5 millas y está diseñada para convertirse en el puente atirantado más largo de Norteamérica, además de desempeñar un papel estratégico en el intercambio comercial entre Canadá y Estados Unidos.
La magnitud del proyecto lo posiciona como una pieza relevante dentro de la red logística de la región, al facilitar el flujo de mercancías y fortalecer la conectividad terrestre entre ambos mercados. Sin embargo, las recientes declaraciones del presidente estadounidense introducen un elemento de incertidumbre sobre el calendario de apertura.
Tensiones comerciales y nuevas amenazas arancelarias
Las afirmaciones de Trump llegan después de que amenazara con imponer nuevos aranceles a Canadá, el segundo socio comercial de Estados Unidos. El mandatario reaccionó al reciente acercamiento de Ottawa a Pekín, que incluye un acuerdo para permitir la entrada anual de hasta 49,000 vehículos eléctricos chinos al mercado canadiense, así como la reducción de barreras arancelarias a exportaciones agrícolas hacia China.
Este giro en la política comercial canadiense ha sido interpretado por Washington como un movimiento que podría alterar el equilibrio económico regional. Trump ha criticado de forma reiterada estas decisiones, vinculándolas a la necesidad de revisar las condiciones de cooperación bilateral.
Una relación política marcada por fricciones
La relación entre Trump y el primer ministro canadiense, Mark Carney, se ha mostrado tensa durante los últimos meses, con desacuerdos en materia de comercio y políticas arancelarias. A pesar de reuniones bilaterales recientes, el mandatario estadounidense ha cuestionado los vínculos de Canadá con China y otras decisiones económicas adoptadas por Ottawa.
Carney, por su parte, ha defendido la autonomía comercial de su país y ha buscado equilibrar las relaciones con Estados Unidos y otros socios globales. Este escenario diplomático, caracterizado por negociaciones abiertas y diferencias estratégicas, configura un contexto que podría influir en el futuro inmediato de una de las infraestructuras más relevantes para el comercio transfronterizo de Norteamérica.
Fuente: Declaraciones del presidente Donald Trump en Truth Social; datos del Departamento de Transporte de Estados Unidos sobre el puente Gordie Howe; información pública sobre relaciones comerciales entre EE.UU. y Canadá.
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