SANTO DOMINGO. – No todas las decisiones se anuncian. Algunas se toman en silencio, en espacios donde nadie más está mirando.
Judas decide: “¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré?” (Mateo 26:15).
Treinta monedas. Un gesto.
Más allá del juicio moral, hay una dimensión estructural en ese detalle: cada decisión, por pequeña que parezca, construye o rompe algo interno.
El bienestar no es una idea abstracta. Es la suma de elecciones sostenidas en el tiempo
Paulo Coelho lo dice sin adornos: “Eres libre para elegir, pero eres prisionero de las consecuencias.”
Porque elegir también es hacerse cargo.
Lecturas recomendadas:




