SANTO DOMINGO– La reciente escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán no solo ha tensado el tablero geopolítico en Oriente Medio; también ha provocado una fuerte disrupción en uno de los principales corredores aéreos del mundo.
Más de 1,500 vuelos con destino a la región fueron cancelados este domingo, lo que representa cerca del 40% del tráfico previsto para la jornada, según datos del gabinete especializado en aeronáutica Cirium, citados por la Agencia Agence France-Presse (AFP).
Los bombardeos ejecutados por Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní, seguidos por la respuesta de Teherán, desencadenaron el cierre de espacios aéreos en varios países del Golfo Pérsico, afectando un eje estratégico que conecta Asia, Europa y África.
Un corredor aéreo clave bajo presión
La ubicación geográfica de Emiratos Árabes Unidos, Catar y Arabia Saudita ha convertido a la región en un punto de tránsito esencial para el transporte internacional. Aerolíneas como Emirates y Qatar Airways han consolidado sus hubs como centros neurálgicos para vuelos intercontinentales.
Sin embargo, los recientes ataques iraníes contra objetivos en países del Golfo, varios de ellos con presencia militar estadounidense, generaron cierres parciales del espacio aéreo y desvíos masivos de aeronaves, impactando a pasajeros en múltiples continentes.
En Emiratos Árabes Unidos, el Ministerio de Defensa confirmó tres fallecidos y 58 heridos a raíz de los bombardeos, uno de los decesos registrado en el aeropuerto de Abu Dabi. Las explosiones también se sintieron en Dubái, Riad, Doha y Manama, ampliando la percepción de riesgo en la región.
Impacto en la imagen y en la economía aérea
Para Didier Arino, director general de la firma Proturismo, citado por AFP, el conflicto afecta directamente el posicionamiento internacional del Golfo como destino seguro y estable. “Lo que venden es seguridad de bienes y personas, y se hablaba de Dubái un poco como de la Suiza”, señaló, advirtiendo sobre el golpe reputacional que supone la crisis.
El experto Didier Bréchemier, del gabinete Roland Berger, calificó el escenario como inédito desde la pandemia del covid-19, subrayando que, a diferencia de la guerra en Ucrania, esta crisis impacta directamente hubs aéreos de alta conectividad global.
Las aerolíneas del Golfo concentran aproximadamente el 45% del tráfico entre Europa y Asia, por lo que la paralización parcial del espacio aéreo podría traducirse en pérdidas que ascienden a cientos de millones de euros, de acuerdo con estimaciones recogidas por AFP.
Pasajeros varados y rutas alternas
La disrupción ha dejado a miles de viajeros varados en aeropuertos de África, Europa y Asia. Operadores turísticos europeos trabajan en la habilitación de rutas alternativas a través de centros como Estambul, mientras compañías aéreas reorganizan itinerarios para evitar la zona en conflicto.
El impacto no se limita al transporte de pasajeros. El corredor aéreo del Golfo es igualmente crucial para el transporte de carga, lo que podría generar efectos colaterales en cadenas de suministro internacionales si la crisis se prolonga.
Por ahora, el restablecimiento total de la conectividad dependerá de la evolución del conflicto y de la reapertura progresiva de los espacios aéreos afectados.
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