Durante décadas, tener un pasaporte de Estados Unidos, Reino Unido o Canadá significaba algo más que una nacionalidad: era sinónimo de acceso casi irrestricto al mundo. Sin largas filas de visado, sin trámites complejos, sin sorpresas en el aeropuerto. Pero 2025 marcó un punto de inflexión.
Según el Henley Passport Index, elaborado con datos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) y considerado el ranking más citado por gobiernos y aerolíneas, varias potencias tradicionales registraron caídas importantes en la tabla global de movilidad. Y por primera vez en 20 años, el pasaporte estadounidense salió del Top 10.
El fenómeno no es anecdótico. Refleja cambios en acuerdos de reciprocidad, ajustes en políticas migratorias y una competencia global cada vez más intensa por abrir —o cerrar— fronteras.
Estados Unidos: fuera del Top 10 por primera vez en dos décadas
La caída más simbólica fue la de Estados Unidos. En la actualización de octubre de 2025 del Henley Passport Index, el pasaporte estadounidense descendió al puesto 12, empatado con Malasia, con acceso sin visa previa a 180 de 227 destinos.
La explicación que recoge el propio informe de Henley apunta a factores concretos: la pérdida del acceso libre a Brasil en abril de 2025 por reciprocidad, y el hecho de que EE.UU. no se benefició de nuevas ampliaciones de exención de visa que sí favorecieron a otros países. Además, otros países avanzaron más rápido en acuerdos bilaterales y ampliaciones de movilidad.
Reino Unido: del liderazgo al descenso histórico
El pasaporte británico también vivió un año incómodo. En julio de 2025 ocupaba el sexto lugar del ranking; en octubre descendió al octavo, su posición más baja histórica dentro de este índice. La lectura es llamativa si se recuerda que el Reino Unido llegó a ocupar el puesto número uno en 2015. En apenas una década, pasó de liderar el ranking a competir en una zona media-alta donde Europa continental y Asia han ganado protagonismo.
Canadá: fuerte, pero ya no dominante
Canadá no protagonizó titulares dramáticos en 2025, pero el análisis estructural 2015–2025 del Henley Passport Index lo incluye entre los países que más posiciones han cedido en la última década, pasando del cuarto al séptimo lugar. Sigue siendo un pasaporte sólido, pero ya no domina el bloque tradicional de potencias occidentales como lo hacía anteriormente. El fenómeno confirma que la movilidad global se está redistribuyendo.
El poder del pasaporte no es solo una cifra
Cuando se habla de “poder del pasaporte”, es importante entender qué se mide exactamente. El Henley Passport Index se basa en el número de destinos que permiten acceso sin visa previa, utilizando datos oficiales de IATA.
Existen otros enfoques, como el de Nomad Capitalist, que incorporan variables adicionales como percepción internacional o entorno fiscal. En ese índice, por ejemplo, el Reino Unido registró una caída notable en su edición anual publicada en diciembre de 2025.
Lo que sí es común en todos los análisis es la tendencia: la movilidad global ya no se concentra únicamente en las potencias tradicionales. Países asiáticos y europeos han fortalecido acuerdos bilaterales y ampliado redes diplomáticas, mientras otros han perdido terreno relativo.
Un mapa que cambia más rápido de lo que parece
Que un pasaporte salga del Top 10 después de 20 años no es un titular menor. Es un síntoma de que el equilibrio de poder en movilidad internacional está cambiando. Y 2025 dejó claro que incluso los pasaportes “históricamente fuertes” ya no pueden dar por sentado su lugar en la cima.
Fuentes: Henley Passport Index y Henley Global Mobility Report – January 2026; Condé Nast Traveler; ABC Australia; The Economic Times; La Nación; Traveler España; Passport Index; Nomad Capitalist Index; Índice de Restricciones de Visa.
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