La Superintendencia del Mercado de Valores (SIMV) aprobó el proyecto de normas que regulará las operaciones de financiamiento colaborativo de inversión en el país, conocido como crowdfunding. La medida quedó formalizada mediante la resolución R-CNMV-2025-27-MV, que establece el marco legal para ordenar y supervisar este tipo de actividades dentro del mercado de valores dominicano.
Con esta decisión, el crowdfunding deja de operar como una figura informal y pasa a integrarse de manera estructurada al sistema financiero, bajo reglas claras, procesos de autorización y supervisión directa por parte de las autoridades
Un nuevo canal para pequeñas y medianas empresas
El reglamento permitirá que pequeñas y medianas empresas, así como otros emisores no tradicionales, puedan acceder al mercado de valores mediante plataformas de financiamiento colaborativo. Estas plataformas funcionarán como intermediarias entre los inversionistas y los proyectos que buscan levantar capital, siguiendo un esquema regulado y transparente.
Todas las sociedades que se constituyan con el objetivo exclusivo de administrar plataformas de crowdfunding deberán cumplir con este nuevo conjunto de normas. Esto incluye requisitos legales, operativos y tecnológicos que buscan proteger a los inversionistas y garantizar la estabilidad del sistema.
Actualmente, la Bolsa y Mercado de Valores de la República Dominicana (BVRD) es la única entidad que figura como sociedad habilitada dentro de este tipo de actividades en el ecosistema de valores del país. Por esta razón, las plataformas de crowdfunding deberán operar bajo el esquema de bolsa de valores autorizado por el Consejo Nacional del Mercado de Valores y estar inscritas formalmente en su registro.
Proceso de autorización en dos etapas
El reglamento establece un proceso de autorización dividido en dos fases para las sociedades que quieran administrar estas plataformas.
La primera es una evaluación legal, donde se revisa la estructura jurídica de la empresa, su objeto social y el cumplimiento de los requisitos normativos.
La segunda es una evaluación operativa, que incluye aspectos tecnológicos, gobierno corporativo, controles internos y sistemas de gestión de riesgos, garantizando que la plataforma tenga la capacidad técnica y organizativa para operar de manera segura.
Un marco claro para la inversión colaborativa
El Reglamento para el Financiamiento Colaborativo de Inversión tiene como objetivo principal regular esta actividad cuando se realiza a través de la emisión de valores de oferta pública. Además, define los requisitos que deben cumplir tanto las plataformas como los proyectos que busquen financiamiento, así como el proceso de autorización e inscripción en el registro del mercado de valores.
Con esta regulación, República Dominicana da un paso importante hacia la modernización de su ecosistema financiero, abriendo una nueva vía de acceso al capital para emprendedores y empresas, al tiempo que establece un marco de protección y transparencia para los inversionistas.


