El endurecimiento de los controles de entrada a Estados Unidos podría traducirse en una caída significativa del consumo turístico internacional. Así lo advierte el World Travel & Tourism Council (WTTC), que estima un impacto potencial de US$15,700 millones menos en gasto de visitantes, equivalente a unos €13,200 millones.
El análisis señala que las medidas, especialmente aquellas relacionadas con la revisión y divulgación de la actividad en redes sociales, podrían generar un efecto disuasorio que llevaría a casi un tercio de los viajeros a reconsiderar o cancelar sus planes de ingreso al país. El informe fue elaborado por el WTTC en colaboración con GSIQ y Oxford Economics, según detalla el propio estudio.
Menos visitantes, menos empleo
El organismo, que agrupa a una parte relevante del sector privado turístico global, advierte que la reducción del gasto no solo afectaría a industrias vinculadas a viajes, alojamiento, gastronomía y ocio, sino que tendría un efecto inmediato en el mercado laboral.
De acuerdo con sus cálculos, la menor demanda internacional podría poner en riesgo aproximadamente 157,000 empleos, una cifra comparable al número de puestos que, en promedio, se generan en un solo trimestre en Estados Unidos. El WTTC subraya que el turismo tiene un alcance transversal en la economía, con repercusiones en cadenas de suministro, servicios y comercio minorista.
El informe también plantea un escenario en el que las llegadas internacionales caerían en 4.7 millones de visitantes, con un descenso particularmente marcado en los mercados vinculados al Programa de Exención de Visa mediante el sistema ESTA. Bajo esa hipótesis, el flujo de viajeros procedentes de estos países podría disminuir 23.7% en 2026 frente a un escenario sin cambios en los requisitos de entrada.
El debate sobre el programa ESTA y la percepción del viajero
En el centro de la discusión se encuentran las modificaciones propuestas al sistema Electronic System for Travel Authorization (ESTA), que elevarían el nivel de información exigido a los turistas al incorporar de forma más amplia datos relacionados con redes sociales.
El WTTC enfatiza que, más allá de la medida específica, la señal percibida por los viajeros resulta determinante. Una mayor fricción administrativa, la incertidumbre o la exposición de información personal pueden traducirse en desconfianza y, finalmente, en la elección de otro destino.
El organismo añade que este tipo de políticas suele afectar primero a los viajes de ocio, pero también impacta segmentos como visitas familiares, itinerarios multidestino y estancias cortas, particularmente sensibles a la facilidad de ingreso.
Competitividad turística en un mercado global
El estudio advierte que, si se adopta una política de entrada más estricta, Estados Unidos podría ser percibido como un destino más restrictivo que competidores clave como el Reino Unido, Japón, Canadá y varios países de Europa Occidental. Esta percepción podría colocarlo en desventaja en un mercado global donde los viajeros cuentan con múltiples alternativas.
Gloria Guevara, presidenta y CEO del WTTC, reconoció que la seguridad fronteriza es esencial y que los gobiernos tienen la responsabilidad de gestionar los riesgos. Sin embargo, sostuvo que el diseño de políticas públicas debe equilibrar ese objetivo con el impacto económico y social, especialmente cuando el turismo funciona como motor de empleo y actividad en múltiples estados y ciudades.
El Consejo concluye que, en un entorno global cada vez más competitivo, la facilidad de entrada y la previsibilidad regulatoria se han convertido en factores decisivos al momento de elegir un destino. Si el objetivo es reforzar los controles sin afectar la competitividad, añade el informe, será clave adoptar medidas proporcionales, transparentes y comunicadas con claridad.
Fuente: Informe “WTTC warning over tourism spending in the US”, publicado el 11 de febrero de 2026 por el World Travel & Tourism Council en colaboración con GSIQ y Oxford Economics.
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