SANTO DOMINGO.- La República Dominicana sigue de cerca la escalada de conflictos internacionales, que en las últimas semanas ha concentrado la atención mundial por la ofensiva militar de Israel y Estados Unidos contra Irán, mientras persiste la guerra entre Rusia y Ucrania, conflicto que continúa generando efectos económicos y comerciales a nivel global.
En un comunicado oficial, la Cancillería Dominicana repudió ayer los ataques de Irán contra los Estados del Golfo y manifestó solidaridad con Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Arabia Saudita, Jordania, Bahréin y Kuwait, sin pronunciarse sobre la ofensiva iniciada por Israel y Estados Unidos. Este silencio ha sido objeto de cuestionamientos, dado que la postura diplomática en contextos de tensión internacional influye directamente en la percepción de estabilidad y confianza para inversionistas extranjeros.
Rusia-Ucrania: un impacto tangible en turismo y comercio
El conflicto entre Rusia y Ucrania continúa dejando efectos económicos directos en República Dominicana. Según un análisis del Centro de Exportación e Inversión (ProDominicana), la guerra ha afectado el flujo de turistas provenientes de estos países. Cada mes, el país caribeño podría dejar de recibir 22,467 turistas provenientes de Rusia y Ucrania, lo que se traduce en US$33.7 millones mensuales en ingresos por turismo. Si el conflicto se prolonga por seis meses, las pérdidas podrían ascender a US$202.2 millones.
En promedio, República Dominicana dejaría de percibir US$1.12 millones diarios, equivalentes a US$8.02 millones semanales, afectando especialmente el sector hotelero y la industria de servicios turísticos en zonas como Punta Cana, Bávaro, Miches y Puerto Plata.
ProDominicana detalla que, tomando como patrón los resultados de 2021, las visitas desde Rusia fueron de 183,700 turistas y desde Ucrania de 85,912 visitantes. Con un gasto promedio estimado en US$150 por turista por noche y una estancia promedio de 10 noches, los ingresos generados por turismo desde estos dos países ascendieron a US$404.4 millones, donde Rusia representó el 68.1% (US$275.5 millones) y Ucrania el 31.9% restante (US$128.85 millones).
Comercio internacional y costos de importación
El impacto no se limita al turismo. El conflicto Rusia-Ucrania ha alterado las cadenas de suministro y aumentado los costos de transporte y materias primas. Los fletes de importación desde Europa han experimentado incrementos significativos, lo que se traduce en mayores costos de bienes y servicios para los consumidores dominicanos.
Actualmente, las exportaciones dominicanas hacia la Unión Europea representan el 8.4% de las exportaciones totales, mientras que hacia el continente europeo en general representan 17.5%. En el lado de las importaciones, RD recibe 11.4% desde la UE y 14.9% desde Europa. Estas cifras muestran la vulnerabilidad de la economía local ante disturbios globales que alteran flujos comerciales y logísticos.
Inversión extranjera y mercado inmobiliario
El conflicto también afecta la confianza de inversionistas extranjeros. En República Dominicana, los capitales rusos y ucranianos están presentes en sectores estratégicos como inmobiliario, zonas francas y agroindustria. La prolongación del conflicto podría ralentizar proyectos en desarrollo turístico y residencial, especialmente aquellos destinados a clientes internacionales, y alterar la percepción de riesgo en un mercado que se ha consolidado como atractivo para la inversión extranjera.
ProDominicana sugiere que el país explore otros mercados para mantener la inversión extranjera, aprovechando acuerdos como el EPA, que facilitan la colocación de productos dominicanos en la Unión Europea y pueden compensar parcialmente las pérdidas provenientes de Rusia y Ucrania. El ron y los cigarros dominicanos, por ejemplo, enfrentan riesgos de reducción de demanda ante la caída del flujo turístico y comercial hacia esos países.
Turismo y resiliencia dominicana
Aunque los conflictos globales generan incertidumbre, la República Dominicana mantiene ventajas competitivas: estabilidad macroeconómica relativa, un marco legal atractivo para inversionistas y destinos turísticos consolidados. El desafío será adaptarse a la volatilidad internacional, diversificando mercados y fortaleciendo estrategias de promoción, para garantizar la continuidad del flujo turístico y de inversión, a pesar de la tensión global.
En este contexto, la interacción entre geopolítica y economía se vuelve cada vez más palpable. Las decisiones de potencias internacionales, desde la invasión en Ucrania hasta la ofensiva en Irán, generan repercusiones que atraviesan océanos y afectan directamente los sectores estratégicos del país, desde el turismo hasta la inversión inmobiliaria y la agroindustria.
La clave para República Dominicana será actuar con visión estratégica y anticiparse a riesgos, consolidando su posición como destino seguro y confiable, capaz de mantener la confianza de inversionistas y turistas internacionales, aun en un mundo marcado por la incertidumbre y los conflictos armados.
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