SANTO DOMINGO. – Las costas de la Romana-Bayahibe mantienen sus playas libres de sargazo, gracias a una combinación de geografía privilegiada y una barrera natural que pocas zonas del litoral caribeño pueden presumir: la isla Saona.
Andrés Fernández, presidente de la Asocación de Hoteles de este Polo Turístico (AHRB), explicó el porqué de esta excepcionalidad durante la presentación de la agenda estratégica 2026 del organismo.
«Una de las grandes fortalezas que tiene La Romana-Bayahibe es que no se ve afectada por el fenómeno del sargazo, que afecta muchísimo a todas las islas del caribe», señaló.
El sargazo es un alga marina que desde la segunda década del siglo XXI ha invadido de forma masiva las costas del Atlántico tropical y el Caribe, generando pérdidas millonarias en destinos turísticos de toda la región al afear las playas, generar olores y desalentar a los visitantes.
La ventaja de Bayahíbe es doble: la ubicación geográfica del destino y el rol protector de la isla Saona. Según Fernández, el sargazo que llega orientado por el Canal de la Mona choca con la Saona y se desvía hacia San Pedro de Macorís, Juan Dolio y la zona oeste de la isla, dejando intactas las playas de Bayahibe y sus alrededores.
«En La Romana-Bayahibe no tenemos que implementar planes contra el sargazo porque a día de hoy no estamos afectados por ese problema», afirmó. El resultado, según el directivo, es que el destino no ha registrado pérdidas económicas asociadas a este fenómeno.
La asociación trabaja además en la protección de la barrera coralina del área con el apoyo de Fundemar (Fundación de Estudios Marinos), y bajo los estándares del programa internacional Bandera Azul, de la Unión Europea.
Lecturas recomendadas:




